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Noticias22 Abril, 2021

La deforestación de la Amazonía, una epidemia ambiental en auge

En 2020, cuando todos nos enfocamos en la pandemia por el nuevo coronavirus, la Amazonía perdió 2.3 millones de hectáreas, más que toda la extensión de El Salvador. Perú es el tercer país con más pérdida de bosques, según el Proyecto de Monitoreo de la Amazonía Andina (MAAP), que vigila el avance de la deforestación a través de imágenes por satélite.

COMPRUEBA22 Abril, 2021

Trombosis: Muchos más riesgos con la píldora, el tabaco y la propia covid-19

Te explicamos toda la evidencia científica y las razones que hacen infundados algunos temores sobre vacunarse con dosis de AstraZeneca o Johnson & Johnson.

Noticias22 Abril, 2021

AstraZeneca: razones para confiar en la vacuna que se reparte en el Perú

Diez regiones del Perú vacunarán a sus adultos mayores con AstraZeneca. Aunque decenas de países europeos suspendieron su uso en algún momento por casos de trombosis, la evidencia científica disponible y tres especialistas consultados por Salud con Lupa coinciden que el beneficio de esta vacuna es mayor que el riesgo.

Noticias21 Abril, 2021

Las madres lactantes vacunadas con Pfizer transmiten anticuerpos a sus hijos

Los primeros resultados de un estudio desarrollado en un hospital de Barcelona muestra la existencia de anticuerpos específicos contra el SARS-CoV-2 (IgG) en leche y en sangre de 18 mujeres lactantes que han sido vacunadas con Pfizer-BioNTech.

In Memoriam21 Abril, 2021

Las barbies de mi hermana

Oli tenía treinta y seis años pero para nosotros siempre fue la bebé. El día que nació, los médicos le dijeron a mi madre que solo tendría dos días de vida. Le pidieron autorización para desconectar el ventilador, pero ella se negó. “Es mi hija y así la quiero”, dijo. Desde ese momento, mi pequeña hermana con síndrome de Down se aferró a la vida, con uñas y dientes, durante más de tres décadas.

A lo largo de todo ese tiempo, la Oli llegó a coleccionar 340 Barbies entre originales y copias. A veces teníamos que regalarlas porque ya no entraban. Nunca vi a una niña tan feliz con sus muñecas. Las fue acumulando en su repisa, primero en decenas y luego en cientos. Jugaba con cada una de ellas, cada una tenía nombre propio, vestido, comida y vivienda. Se les asignaba, en algunos casos, hasta boda y funeral. Mi hermana era especialista en eso. La corte de invitados a sus bodas empezaba en la puerta de la casa y terminaba en el segundo patio. Nunca vi dos iguales, a pesar de que a veces le hacíamos la trampa de comprar dos del mismo modelo. La Oli se encargaba de darle forma y volverlas distintas.

Muchos le decían “la Barbie”, pero otros también “Pepa”, “Olguita” y hasta “Oligarquía”. A sus cortos 9 años, mi hermana se convirtió en mi ayudante en la cocina. Siempre bromista, risueña, amorosa, como ningún otro ser. Cuando creció y no hubo con quien dejarla, me acompañaba a la universidad. A veces nos íbamos caminando desde nuestra casa en La Colmena hasta la facultad de medicina donde le celebraban sus cumpleaños.

Luego, por la convivencia con la medicina, Olga se incorporó al staff no oficial de un hospital en Lima. Por diecinueve años acompañó a mi madre todos los días al trabajo. Esto le granjeó el nivel de ser considerada un miembro más del tópico de cirugía. Los médicos contaban con sus manos para doblar gasas y acomodar los apósitos. Muchas personas que pasaron por allí de pronto no saben que sus manitos prepararon esas gasas.

No faltó ningún día al trabajo. Ni uno solo. Cada paso que dio en la vida fue un símbolo de su lucha en este mundo. Desde el estigma que tuvo que combatir por su condición, hasta el desafío de trabajar sin descanso por casi dos décadas. Ahora que ya no está, me gusta imaginar que, a paso lento, la Oli nos acompaña en cada momento con su recuerdo siempre amoroso y su sonrisa perpetua.

In Memoriam21 Abril, 2021

La fiesta electoral de mi madre

Un día antes de cada votación, mi madre alistaba todo para su propia fiesta electoral. Esto consistía no solo en encender el ánimo, sino también el espíritu. La casa se llenaba de la algarabía que ella irradiaba en cada rincón, en cada llamada que hacía. En esos domingos, preparaba café puro, pasado gota a gota, freía camote, y a veces algo de atún con cebolla. Su tez blanca, con los anteojos a medio rostro, le infundían un aire de sabiduría. Yo iba a comprar el pan, mientras mi hermana colocaba la mesa. “¡Ya va a empezar!”, decía mi madre en voz alta, nunca gritando.

No interesaba quién fuera su candidato favorito. Ella observaba todos los desayunos de los aspirantes a la presidencia. Examinaba sus mesas, con quiénes compartía la comida, con qué mano cogía el cubierto y, sobre todo, qué desayunaban. “Si no toman café, no es desayuno”, pronunciaba mientras daba sorbos de café caliente como a ella le gustaba.

Las reuniones electorales eran un pretexto para empezar el desayuno a las nueve de la mañana y prolongarlo hasta que mi hermana Olga pedía almuerzo, lo cual ocurría a las 3 de la tarde, siempre una hora antes del flash electoral. La conversación nunca era monótona. El material fluía: hablábamos de la familia, de nuestras carreras, de los libros que leíamos y hasta de nuestra forma de mirar el mundo. Desde que tengo uso de razón hasta la actualidad, ella brindó estos desayunos sin que decaiga su apremio por servir a los demás. Le gustaba el término “la fiesta de la democracia”, y a veces me pareció que lo decía para dar la contra a mi padre, que era de tendencias más autoritarias.

Se empeñó en vivir cada acontecimiento de manera intensa, con la cordialidad de escuchar y aglutinar a la familia, de llamar en cada onomástico, o de enviar cartas de agradecimiento. “Eres la mamá grande”, le decía yo. “Estás en todas. Como Úrsula Iguarán”, recordando al personaje de su novela favorita Cien años de soledad. “No”, respondía ella, “yo soy la mamá gallina que cuida a sus polluelos. Pero a veces me convierto en una leona”, decía. Y era cierto, así fue siempre mi madre: la mamá gallina que nos defendió como una leona.

Noticias20 Abril, 2021

Esterilizaciones forzadas: Fiscalía sustenta pruebas contra Fujimori y tres exministros como autores mediatos

Alberto Fujimori y tres de sus exministros de Salud son señalados por la Fiscalía como responsables de las cirugías no consentidas que sufrieron mujeres de zonas rurales entre 1995 y 2000.

Noticias19 Abril, 2021

La variante P.1 pone al borde del colapso los sistemas de salud del continente

Es más transmisible y está vinculada a reinfecciones. La variante P.1 y posibles nuevas variantes en Brasil encienden una alarma para los sistemas de salud de América Latina, donde el número de contagios se incrementa pero las medidas de protección tienden a disminuir.

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