“Si Medifarma sale del mercado, en estos momentos, de manera intempestiva, nos deja en el aire” admitió hoy en la Comisión de Salud del Congreso, el ministro César Vásquez. La grave confesión llegó en medio de cuestionamientos por el riesgo de desabastecimiento de suero fisiológico, tras la orden de suspender el registro sanitario del producto defectuoso de Medifarma, vinculado a la muerte de cuatro personas y más de una docena de afectados.
Como reveló Salud con lupa, esta decisión obligó al sistema público de salud a retirar del mercado 22,5 millones de unidades de suero fisiológico —el 47% del total adquirido para este 2025— sin contar con una alternativa inmediata para reemplazarlas.
“Algunos dicen: 'el que quedó en segundo lugar que abastezca', pero el que queda en segundo lugar no tiene el stock suficiente (...). No es tan fácil”, intentó explicar el ministro de Salud. Cercado por las preguntas, no tuvo otra opción más que admitir el grave riesgo de desabastecimiento que ya empieza a evidenciarse en regiones del país. En Loreto, la Gerencia Regional de Salud (Geresa - Loreto) ordenó nuevas compras de este medicamento esencial y, en Junín, el Hospital Alcides Carrión de Huancayo se quedó sin este bien esencial.
Como respuesta a la crisis, el ministro de Salud anunció dos medidas. La primera es la aprobación y publicación de un decreto de urgencia que autoriza el uso de las unidades inmovilizadas de suero fisiológico de Medifarma sin necesidad de restituir el registro sanitario. La segunda consiste en asegurar el abastecimiento mediante la compra directa de 120 mil frascos a la empresa B. Braun Medical Perú, así como la adquisición adicional de este insumo a través de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en países vecinos.
Según la ley vigente, cuando se suspende el registro sanitario de algún producto farmacéutico, se inmoviliza en el momento la producción existente, incluida la que ya pasó un control de calidad por parte del Ministerio de Salud (Minsa). Esto impide que el producto sea distribuido y usado en la red pública de salud. Por lo tanto, según dijo el ministro, hoy mismo se debe aprobar y publicar un decreto de urgencia que permita saltarse esa norma y mantener el retiro del registro sanitario y a la vez “habilitar esos frascos que están en nuestros hospitales”.

En cuanto a la segunda medida, esta se da en un contexto de emergencia, debido a que en el Perú solamente cuatro empresas producen suero fisiológico: Medifarma, B. Braun Medical Perú, Laboratorios Unidos y AC Farma (estas dos últimas no registran ventas al Estado de este producto en los últimos dos años). Vásquez anunció que ya se habían entablado negociaciones para comprar 120 mil unidades a Braun Medical Perú, sin embargo, se trata de reemplazar en el corto plazo más de 22,5 millones de unidades, lo cual no resultaría posible con los actuales proveedores.
La otra opción son empresas que importan el producto de países como China, India, Colombia y Brasil, pero que tienen que pasar distintos trámites y controles para que este sea insertado en el sistema de salud. De allí la necesidad de recurrir a un decreto de urgencia para usar las propias unidades producidas por Medifarma, pese a que ahora mismo no cuentan con registro sanitario vigente.
Aunque el ministro asegura que se redoblarán los controles de calidad, una vez que estas existencias de suero fisiológico sean habilitadas y, de esa forma, se garantice el stock suficiente, admite que entiende la “desconfianza” que pueda generarse en los pacientes y refiere que “se darán otras alternativas” en esos casos.
¿Qué falló en los protocolos de la Digemid?
La explicación ofrecida hoy por el viceministro de Salud Pública, Ricardo Peña, confirmó lo que hemos venido informando desde hace una semana sobre el suero fisiológico de Medifarma. El primer error se originó en los controles de calidad realizados a la empresa Medifarma. En 2024, la Digemid efectuó cuatro inspecciones para evaluar la manufactura, los cambios en la información declarada, la ampliación de planta y la implementación de acciones correctivas. Sin embargo, a pesar de estas revisiones, se identificaron fallas en los procesos de producción que afectaron la composición del suero.
Los controles de calidad posteriores, efectuados tras el reporte de varias personas con reacciones adversas, confirmaron que parte del lote 2123624 de Medifarma contenía hasta seis veces más sodio del recomendado para el cuerpo humano. Cualquier alteración en la composición del suero aumenta el riesgo de toxicidad, especialmente dado que el cuerpo humano, y particularmente el sistema nervioso, es sumamente sensible a estos cambios.

Pero no solo fallaron los controles de calidad. La Digemid también presentó deficiencias en su sistema de farmacovigilancia, ya que no impidió a tiempo la distribución del lote afectado. El Minsa justificó su reacción tardía señalando que las clínicas no reportaron oportunamente los casos de reacciones adversas graves.
El primer fallecimiento por el uso del suero defectuoso ocurrió el 28 de febrero en la clínica Sanna de Trujillo, pero la Digemid no fue notificada hasta el 26 de marzo. Al día siguiente, con cuatro muertes ya confirmadas, el Minsa ordenó el cierre del área de fabricación de Medifarma y, posteriormente, suspendió el registro sanitario de su suero fisiológico, prohibiendo su producción, comercialización y distribución. Aunque la Digemid desplegó inspectores en distintas regiones para retirar las 20,000 unidades del lote observado, la medida llegó tarde: al menos 4,000 frascos ya no pudieron ser localizados.
A pesar de la versión del Ministerio de Salud, hay detalles que no han podido ser aclarados. ¿Por qué solo se hicieron cuatro inspecciones a Medifarma el año pasado? ¿Cuántas serían necesarias para garantizar un control de calidad efectivo? ¿Qué funcionarios participaron en estas supervisiones? ¿Siguen en sus cargos o están siendo investigados?
Sonia Delgado: Menos de un día como directora
La crisis por el suero defectuoso de Medifarma trajo consigo el cambio de la directora general de la Digemid. El 31 de marzo de 2025, fue nombrada Sonia Delgado, en reemplazo del químico farmacéutico Moisés Eliseo Mendocilla. Sin embargo, su tiempo en el cargo fue breve: en 24 horas, el propio ministro César Vásquez anunció su salida, en vivo y en directo, ante la Comisión de Salud del Congreso.
Como reveló Salud con lupa, Sonia Delgado traía consigo un evidente conflicto de interés. Esto debido a que figura como accionista de dos compañías: Delpher SAC y Somefarm SAC, ambas empresas consultoras que se dedican a asesorar laboratorios y farmacias en temas regulatorios ante la propia Digemid.

En Delpher SAC, Delgado figura como dueña del 50% de las acciones, mientras que en Somefarm SAC, es accionista minoritaria y fue gerente de proyectos entre 2018 y 2021.
Aunque Delgado trabajó entre 2010 y 2019 como evaluadora y jefa de dispositivos médicos y, luego, en el Centro Nacional de Recursos Estratégicos en Salud (Cenares), los cuestionamientos vinieron por sus vínculos con empresas consultoras que asesoran a empresas farmacéuticas. Además, se tocó el tema de su filiación partidaria, pues fue militante del partido Alianza para el Progreso (APP), fundado por César Acuña.
“Ella misma ha confirmado que tuvo empresas hace dos años y medio, y solo ese hecho, para mí, deja atisbos o cuestionamientos por conflicto de interés. Para dejar claro que no queremos ni una sombra de duda, públicamente le agradezco los servicios y procederé en las próximas horas a designar un nuevo funcionario en esa institución", declaró Vásquez, dejando a la Digemid sin dirección en medio de una crisis profunda y un evidente debilitamiento.
Clínicas guardan silencio
Los gerentes de la clínica Sanna de San Borja (Lima), Francisco Feliu Gutiérrez, y del laboratorio Medifarma, Luis Rengifo Moy, no asistieron hoy a la sesión de la Comisión de Salud del Congreso. Tras los comunicados que emitieron la semana pasada, ambos han guardado silencio sobre las graves irregularidades en la producción del suero y la atención de los pacientes afectados. Ante su ausencia, la comisión acordó reprogramar la citación y convocarlos con carácter de grado o fuerza para que respondan por estos hechos.
Quienes sí participaron fueron los padres de la arquitecta Alejandra Landers Carpio, quien permanece en la clínica Sanna de San Borja con un cuadro de muerte cerebral. Ella ingresó el 18 de marzo por un cuadro de gripe y, debido a su alergia a los analgésicos y antiinflamatorios no esteroideos (AINE), se le administró el suero fisiológico de Medifarma. Sin embargo, cuando sus padres dieron su testimonio, varios congresistas ya se habían retirado de la sesión. "Es una falta de respeto porque hemos venido como parte de los afectados", lamentó su padre, Tulio Landers.
Según relató, hubo múltiples irregularidades en la atención de su hija. Cuando su estado ya era crítico, el hospital le realizó una tomografía, pero luego se negó a que fuera evaluada por un neurólogo, argumentando que no contaban con ese especialista. Además, exigieron el pago de todos los procedimientos médicos y medicinas antes de continuar con su atención. "La vida de mi hija está en riesgo, ¿cómo quieres que te pague?", reclamó su madre, Eliana Carpio.
Al finalizar la sesión, la Comisión de Salud y Población acordó solicitar facultades al Congreso para conformar una comisión investigadora. A nivel político, este caso ya provocó la destitución inmediata de Sonia Delgado como directora general de la Digemid. Sin embargo, aún no se ha presentado una moción de interpelación contra el ministro de Salud para definir si continuará en el cargo o será censurado.