La vacunación contra el dengue ya es una política pública. El Ministerio de Salud (Minsa) aprobó una nueva norma técnica que incorpora la vacuna como parte de su respuesta frente a una enfermedad que cada año registra miles de casos y un número creciente de fallecidos. Solo en 2025 se reportaron más de 38 mil contagios y 56 muertes.
Este cambio permite al Estado planificar compras más amplias de vacunas, organizar campañas de inmunización y extender progresivamente su aplicación en las zonas más afectadas. Hasta ahora, la vacunación se realizaba de forma limitada en algunas regiones priorizadas como parte de un plan piloto.
El dengue es una enfermedad endémica en el Perú y su avance se ha intensificado en los últimos años por factores asociados al cambio climático, como el aumento de temperaturas y la presencia de lluvias más intensas que apoyan la expansión del mosquito transmisor.
Para este 2026, de acuerdo con la última alerta epidemiológica del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC), al menos 30 distritos de Amazonas, Huánuco, Junín, Loreto, Madre de Dios, San Martín, Piura, Ucayali, La Libertad y Tumbes registran un incremento sostenido de casos, lo que confirma que el riesgo continúa creciendo.
Aunque la vacuna no evita todos los contagios, sí reduce significativamente el riesgo de formas graves y muertes por dengue. Se trata de la vacuna TAK-003 o Qdenga, que es tetravalente porque protege frente a los cuatro serotipos del virus que circulan en el país. Esta protección es clave pues las reinfecciones aumentan la probabilidad de complicaciones severas.
Esta vacuna se creó en el laboratorio japonés Takeda, y fue aprobada por la Agencia Europea de Medicamentos en diciembre de 2022. En mayo de 2024 la Organización Mundial de la Salud recomendó su uso en la población de 6 a 16 años.
Por ahora, la vacunación no será universal. De acuerdo con la norma, el Minsa priorizará regiones con mayor riesgo epidemiológico. El esquema contempla dos dosis con un intervalo de tres meses. Actualmente, existe un plan piloto de vacunación que se ejecuta en las regiones de Loreto, Piura, Tumbes y Ucayali, donde recientemente se amplió el rango de edad de cobertura: ahora incluye a personas de 10 a 20 años, cuando antes llegaba solo hasta los 16.
De acuerdo con cifras del Minsa, desde noviembre de 2024 hasta enero de 2025, se habían vacunado 231,216 personas con la primera dosis, lo que equivale a más del 100% de la cobertura esperada (222,750 personas). Mientras que para la segunda dosis, se registra un avance de 184,820 personas, un 82.97% de la meta establecida.
Salud con lupa consultó al Centro Nacional de Abastecimiento de Recursos Estratégicos en Salud (Cenares) sobre el stock actual de vacunas contra el dengue y las próximas compras previstas. La entidad respondió que actualmente hay 16,491 dosis disponibles de la vacuna TAK-003, adquiridas en 2024 como parte de un lote mayor de 445,500 vacunas destinadas a un plan piloto, mediante una autorización excepcional por la emergencia sanitaria. Estas dosis vencen el 28 de febrero de 2026.
Sobre nuevas adquisiciones, el Cenares se limitó a señalar que ya se encuentra gestionando próximas compras. En ese contexto, el 16 de enero el Gobierno aprobó un presupuesto superior a los 86 millones de soles para acciones de prevención y control del dengue este año.
¿Quiénes serán vacunados?
La nueva norma técnica establece que, en esta primera etapa, se priorizará la vacunación de personas de 10 a 20 años en zonas de alto riesgo; del personal de salud que trabaja en esos territorios (hasta los 59 años); y de quienes realizan servicio militar en zonas con transmisión activa de dengue. Estos grupos podrán ampliarse según evolucione la situación epidemiológica.
Si bien avanzar hacia una política pública de vacunación es un paso importante, esta medida no reemplaza otras acciones básicas de prevención. Sin control del mosquito, eliminación de criaderos, acceso continuo a agua segura y un primer nivel de atención fortalecido, el dengue seguirá expandiéndose.
La experiencia regional muestra que la vacunación puede ser parte de una estrategia más amplia. Brasil, por ejemplo, aprobó recientemente su propia vacuna de dosis única y proyecta contar con 30 millones para el segundo semestre del 2026. Argentina, por su parte, vacuna desde 2024 a personas de entre 10 y 39 años en zonas donde el dengue es endémico.
Mientras se amplía la política de vacunación en el país, las medidas de prevención siguen siendo clave: eliminar recipientes con agua estancada, tapar bien baldes y tanques, usar repelente y mosquiteros, y acudir a un establecimiento de salud ante fiebre o malestar intenso, evitando la automedicación.