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Tres organizaciones denuncian a Dina Boluarte y a altos mandos de las fuerzas del orden por la violencia en Apurímac

La Asociación Pro Derechos Humanos, Paz y Esperanza, y el Instituto de Defensa Legal solicitan que la Fiscalía inicie una investigación contra la presidenta Dina Boluarte, su primer ministro y altos mandos policiales para determinar su responsabilidad penal en las violentas muertes en Apurímac.

Apurímac fue la primera región del sur donde murieron tres menores de edad en medio de las protestas contra el Gobierno. Foto: Ronald Merino.
Apurímac fue la primera región del sur donde murieron tres menores de edad en medio de las protestas contra el Gobierno. Foto: Ronald Merino.

A un mes de las muertes ocurridas en Apurímac por la represión de la Policía a los manifestantes que rechazan al Gobierno, las organizaciones Paz y Esperanza, Asociación Pro Derechos Humanos y el Instituto de Defensa Legal presentaron una denuncia ante la Fiscal de la Nación contra la presidenta Dina Boluarte por los delitos contra la vida e integridad de al menos 89 civiles, incluyendo a seis jóvenes y menores de edad que fallecieron entre el 11 y 14 de diciembre.

La denuncia alcanza también al expresidente del Consejo de Ministros Pedro Ángulo Arana; el actual primer ministro, Alberto Ótarola Peñaranda, el exministro del Interior César Cervantes Cárdenas y tres mandos policiales: el comandante general de la Policía, teniente general PNP Raúl Alfaro Alvarado; el jefe del Frente Policial de Apurímac, Luis Flores Solís, y el coronel PNP Alexis Luján Ruiz, jefe de la División Policial de Andahuaylas y Chincheros.

Beckhan Romario Quispe Garfias fue la primera víctima de la violenta operación que desplegaron la Policía y las Fuerzas Armadas el 11 de diciembre del 2022 en el Aeropuerto de Huancabamba. Ese día los manifestantes alertaron que la Policía estaba usando armas de fuego y bombas lacrimógenas de manera indiscriminada con el fin de detener las protestas. Además de Beckhan -quien sufrió un traumatismo encéfalo craneano grave por un proyectil de arma de fuego- también murieron Wilfredo Lizarme Barboza, Jhon Encino Arias, Cristian Alex Rojas Vásquez, y los menores David y Roberto, de 15 y 16 años.

Los protocolos de necropsia que revisó Salud con Lupa revelaron que tres de los fallecidos recibieron impactos de proyectil de arma de fuego en el tórax y cráneo. Durante los cinco días más convulsos que dejaron las protestas en las provincias de Andahuaylas, Chincheros, y Abancay, también se registraron decenas de civiles heridos. Sobre la base de estos hechos, los denunciantes solicitan que la Fiscalía inicie una investigación por uso arbitrario de la fuerza policial a fin de determinar la línea de mando y las responsabilidades penales que tuvieron los exministros, los altos mandos de la Policía y los efectivos que actuaron de “manera antirreglamentaria” en las operaciones.

“Los agentes policiales actuaron con alevosía ya que tenían conocimiento de que las víctimas se encontraban desarmadas -en una situación de indefensión-. Pese a ello, usaron sus armas para reprimirlos, causándoles la muerte”, se indica en la denuncia.

La Policía desplegó a decenas de efectivos en las provincias de Apurímac, Abancay y Chincheros.
La Policía desplegó a decenas de efectivos en las provincias de Apurímac, Abancay y Chincheros.
Foto: Ronald Merino.

La denuncia también considera los delitos de homicidio calificado, lesiones leves y graves, tortura, abuso de autoridad y violaciones a los Derechos Humanos. Esta alcanza la detención de cincuenta comuneros quechuahablantes de Abancay el 14 de diciembre.

Los abogados que acudieron ese día a las oficinas del Frente Policial de la provincia corroboraron que entre los detenidos había ancianos, un menor de 17 años y otras personas vulnerables. Antes de la medianoche, todos fueron liberados al no tener ningún vínculo con los ataques a la propiedad pública que se registraron durante las protestas.

Los denunciantes han solicitado que la Fiscalía requiera al Hospital Subregional de Andahuaylas y de Chincheros los informes médicos para conocer el tipo de proyectil que se extrajo a cada uno de los fallecidos y heridos. Asimismo, pidieron conocer los audios y transcripciones de las sesiones que tuvo el Consejo de Ministros, entre los días 7 y 31 de diciembre del año pasado, “a efectos de verificar la orden expresa que se dieron a los ministros del Interior y de Defensa para el desalojo de los manifestantes en la región de Apurímac”.

Otro de los requerimientos es que las víctimas sobrevivientes, familiares de los civiles fallecidos y testigos sean incorporados al Programa de Protección del Ministerio Público.