Comprueba

Las mentiras más comunes sobre la vacunación covid-19 en niños y adolescentes

A medida que avanza la vacunación contra el coronavirus de niños, niñas y adolescentes, aparecen en redes sociales desinformaciones sobre el tema. Supuestas muertes atribuidas a las vacunas y falsas declaraciones de las autoridades están entre los tipos más frecuentes.

869b7eb47897fc19069faba8e2aed49329f932c6w.jpg
EFE

La vacunación contra el coronavirus a niños, niñas y adolescentes en América Latina y el Caribe comenzó a partir de mitad del 2021. Los primeros dos países en vacunar a jóvenes fueron Uruguay y Chile. Este último se convirtió en el primero en habilitar en junio la vacunación a adolescentes de entre 12 y 17 años. Le siguieron Argentina, Colombia, Ecuador, El Salvador, Paraguay, Perú y República Dominicana con campañas dirigidas a adolescentes con comorbilidades a partir de los 12 años.

Paralelamente al avance de la vacunación a este grupo etario, empezaron a viralizarse distintas publicaciones, videos e imágenes a través de diferentes redes sociales con desinformaciones sobre la vacunación y los niños. 

Un análisis de LatamChequea, una red de 23 organizaciones de la región, muestra cuáles son los tipos más comunes de desinformación que circulan. Acá un resumen de las principales tendencias:

1. Supuestas muertes atribuidas a las vacunas Pfizer y Coronavac

Dependiendo cada país y de la vacuna que se esté aplicando circulan distintas desinformaciones. La mayoría están vinculadas a falsas muertes de niños luego de aplicarse la vacuna Pfizer (ver acá) o Coronavac (ver acá). En pocas palabras, apuntan a que la vacunación es peligrosa e innecesaria ya que supuestamente los niños y adolescentes tienen más probabilidades de enfermarse o incluso morir por la vacuna que por la COVID-19 misma.

Aunque es cierto que los menores no suelen desarrollar casos graves de la enfermedad, esto sí puede ocurrir y hay antecedentes (ver acá), mientras que los estudios muestran que la vacunación es efectiva y segura para niños. Es muy importante considerar que la vacunación permite no solo proteger a los más chicos contra la enfermedad, sino que además tiene impacto en la disminución de la cadena de transmisión. Así, implica un beneficio individual, pero también colectivo.

2. Falsos efectos adversos de las vacunas

En esta línea, le siguen desinformaciones sobre efectos adversos supuestamente atribuidos a las vacunas que pueden provocar “daños irreparables” a los niños o enfermedades cardíacas como miocarditis y pericarditis. La miocarditis es la inflamación del músculo cardíaco y la pericarditis es la inflamación de la membrana que rodea el corazón.

Según un comunicado que emitió el comité de seguridad de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, sus siglas en inglés), el PRAC (en español, Comité de Evaluación de Riesgos de Farmacovigilancia), pueden darse en casos muy raros tras recibir las vacunas contra la COVID-19 de Pfizer y Moderna, especialmente en varones adultos jóvenes.

Sin embargo, la agencia insiste en que los beneficios de todas las vacunas contra la COVID-19 siguen superando a los riesgos. Los CDC de Estados Unidos siguen recomendando la vacunación para todas las personas de 12 años o más, ya que el riesgo es mayor con el COVID-19 y sus posibles complicaciones graves asociadas”. En este explicador realizado por Maldita.es se puede obtener más detalle sobre el tema.

3. Autoridades que supuestamente no recomiendan o desconfían de la vacunación a los niños

Circulan también desinformaciones sobre un supuesto comunicado de la Organización Mundial de la Salud(OMS)  que no recomienda la vacunación en los niños. Esto es falso, la OMS declara a través de su sitio oficial que considera que todas las personas, en todas partes, que puedan beneficiarse de recibir vacunas seguras y eficaces contra la COVID-19 deben tener acceso a ellas lo antes posible, empezando por aquellas con un mayor riesgo de enfermedad grave o muerte.

Es decir, recomienda la priorización de la población de riesgo y personal médico por una cuestión de distribución y cobertura, antes que niños y adolescentes que tienen menor probabilidad de tener una enfermedad grave, pero eso no implica que no la recomiende para menores. La tergiversación de las declaraciones oficiales es una forma muy común de desinformación.

4. No es obligatorio vacunar a los menores de edad

Por último, están las desinformaciones que reclaman contra la supuesta obligatoriedad de la vacunación en niños cuando, en realidad -a excepción de Costa Rica- la vacunación hasta ahora es opcional en toda la región. Un ejemplo de esto es un video sacado de contexto que verificó Animal Político, donde supuestamente el Gobierno obliga a niños a vacunarse contra la autoridad de los padres en Australia. Con respecto a esto, la OMS anunció que no adhiere a la obligatoriedad de la aplicación de esta vacuna pero sí alienta la vacunación, similar a la postura que ha tomado la mayoría de los países.

¿Qué dicen los expertos sobre la importancia de la vacunación en este grupo?

Si bien el riesgo de que los niños y niñas se enfermen de gravedad es baja, sí existen casos en los que pueda ocurrir. En especial para aquellos que son considerados de riesgo por alguna patología preexistente.

La directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa F. Etienne, alertó sobre el número de hospitalizaciones e incluso muertes de niños afectados por la COVID-19 que aún no recibieron la vacuna mientras avanza la vacunación en adultos.

Un caso extremo y preocupante en la región es el de Brasil, por su alta tasa de casos mortales en niños no vacunados. Los estudios realizados por Fatima Marinho, investigadora de Vital Strategies, han revelado en junio que más de 2200 niños menores de 10 años no vacunados fallecieron a causa de la COVID-19.

En este boletín epidemiológico publicado en el mes de noviembre por el Ministerio de Salud brasileño, se puede obtener información exhaustiva sobre la situación en el país. Según explican médicos especialistas, esto se debe a la propagación descontrolada de la variante Gamma, que es más contagiosa que las variantes que circulaban en Brasil y a la reticencia del gobierno brasileño en tomar medidas que limiten la propagación, sumado a un suministro insuficiente de vacunas para la población.

Más allá de situaciones específicas, es importante vacunar a los niños y adolescentes ya que disminuye el riesgo de que se contagien y propaguen el virus a otras personas que sean de riesgo o no, y para lograr la inmunidad de rebaño -la protección indirecta contra una enfermedad que se logra cuando una población se vuelve inmune, generalmente a través de la vacunación-. Esto implica que haya una gran cantidad de personas protegidas que actúan como barrera para impedir que el virus alcance a los que no están protegidos.

Además después de estar vacunados completamente, los niños y adolescentes estarán más seguros para volver a hacer las cosas que el año de cuarentena interrumpió por la pandemia. 

Más en Comprueba

Más en Salud con lupa