Entrevistas

El desconcierto de las embarazadas que se quedaron sin controles prenatales

Desde que empezó el estado de emergencia en el Perú, se suspendieron los controles prenatales. Hoy unas 550 mil mujeres y sus bebés corren mayor riesgo al no contar con las indicaciones ni la atención necesaria. La decana del Colegio Nacional de Obstetras, Margarita Pérez, remarca la urgencia de que exista un protocolo de atención a mujeres embarazadas durante la pandemia.

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Unas 550 mil mujeres y sus bebés corren mayor riesgo al no contar con consultas prenatales. Foto: Colegio de Obstetras del Perú

la crisis del coronavirus ha alterado la atención de las embarazadas y sus recién nacidos en el Perú. 

Desde el 16 de marzo, cuando entró en vigencia el estado de emergencia y el aislamiento social obligatorio, alrededor de ocho mil centros y postas de salud suspendieron las consultas externas. Esta medida detuvo los controles prenatales de miles de mujeres que ahora no saben a dónde acudir ante algún malestar y temen ir a dar a luz a un hospital por miedo al contagio de COVID-19.

A 45 días de la crisis, la decana del Colegio Nacional de Obstetras, Margarita Pérez, dice que la exclusión de las obstetras de la primera línea de acción fue un grave error que pone en peligro la salud materno infantil del país. “Mientras todo afuera parece suspendido, la vida continúa reproduciéndose, seguimos atendiendo partos en condiciones muy difíciles”, dice Pérez. 

En esta entrevista con Salud con lupa, la decana del Colegio Nacional de Obstetras explica las alternativas para cubrir las atenciones de las gestantes en medio de la pandemia y la urgencia de reforzar las medidas de protección del personal que asiste los nacimientos.

¿Qué medidas son urgentes para garantizar la adecuada atención de los partos durante la pandemia?

El Gobierno tiene que establecer un protocolo claro que especifique cómo tiene que ser la atención de los partos mientras dure la pandemia y tiene que corregir las primeras normas que dio. La semana pasada se aprobó la directiva sanitaria para garantizar la salud de las gestantes y los programas de planificación familiar. Este era un punto que reclamamos porque desde el 16 de marzo, cuando empezó la emergencia sanitaria hasta la fecha, se ha interrumpido el control del embarazo. 

¿A qué se refiere con interrumpir el control del embarazo? 

A que se dejó a las embarazadas sin chequeos y eso puede elevar la tasa de mortalidad materna y neonatal. Es importante continuar con el control de los embarazos porque solo así se puede detectar cuáles son de alto riesgo y evitar tragedias. El mayor problema de las mujeres embarazadas ahora es la falta de información. Están desorientadas y abandonadas y sienten mucha incertidumbre. A nosotros nos llegaron muchos mensajes por Facebook de mujeres que preguntaban dónde podían atenderse, qué medidas debían tomar. Hasta la fecha, el Ministerio de Salud no tiene una línea exclusiva para gestantes y la línea 113 está saturada.

Por eso el Colegio Nacional de Obstetras ha creado “Tu obstetra en casa”... 

Sí, estamos haciendo transmisiones en vivo desde Facebook para que obstetras especialistas den charlas sobre salud sexual y reproductiva y sobre controles prenatales. La idea es que las gestantes puedan identificar signos de alarma para que sepan en qué casos ir al hospital e identificar síntomas de COVID-19. Empezamos el martes 21 de abril y tuvimos más de 1.000 preguntas de mujeres embarazadas. Le hemos pedido al Ministerio de Salud que articulemos este esfuerzo para orientar y derivar a las gestantes a los establecimientos de salud donde puedan recibir un monitoreo continuo. El Colegio de Obstetras Regional de Lima y Callao implementó “Aló obstetra” para que las gestantes puedan llamar (943 667 706) entre las 9 a.m. y las 5p.m. para hacer consultas. 

¿En este momento no hay consultas prenatales en ningún establecimiento de salud del país?  

Sí, las gestantes siguen sin tener controles. Esta demora se da porque no están listos los lineamientos de cómo se va a implementar la directiva sanitaria. Los directores de las Direcciones de Redes Integradas de Salud (DIRIS) no consideran que la atención prenatal sea una prioridad en tiempos de pandemia.   

¿Dónde se hacían los controles prenatales la mayoría de embarazadas antes de que la pandemia lo cambiará todo?

Según datos del Instituto Nacional de Estadística e informática (INEI), aproximadamente el 80% de los controles prenatales se realizan en los establecimientos de salud primarios y son atendidos por obstetras. Los embarazos de alto riesgo se derivan a los hospitales para que ahí les hagan seguimiento. Pero esto ya no se puede hacer. Las postas se cerraron y ni siquiera dejaron las consultas externas de los hospitales que atendían los casos de alto riesgo. Los hospitales solo atienden emergencias. 

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Las obstetras del centro de salud Santa Mateo de Huanchor continúan con sus labores en medio de la emergencia. Centro de Salud San Mateo

¿Qué impacto tendrá este problema?

Es grave que no haya controles prenatales porque dentro de las gestantes hay un grupo vulnerable al que se le debe hacer mayor seguimiento para evitar complicaciones del embarazo como la preeclampsia (presión alta). Dentro de este grupo están gestantes con diabetes, hipertensión o las que han tenido cesáreas previas. Hay gestantes que requerirán una cesárea o un especialista específico en el parto y recién cuando estén a punto de dar a luz podremos enterarnos si no se hicieron los controles. Esto puede generar un aumento de la mortalidad materna y neonatal. 

¿Cuántas mujeres son las afectadas?

Se atiende a 550 mil gestantes al año. De esta cifra,  15% tiene embarazos de alto riesgo. Es decir, podemos proyectar que alrededor de 82.500 gestantes  corren ahora un gran peligro. 

¿Ustedes ya han registrado partos con complicaciones? 

Nosotros ya hemos recibido reportes de complicaciones en los partos por no haber hecho controles prenatales. Además, del 15 al 22 de abril se registraron 9 muertes maternas. Si bien la pandemia de COVID-19 está causando un gran número de muertes, si no restablecemos de alguna forma las consultas prenatales vamos a lamentar que aumenten las muertes maternas. 

Las mujeres más pobres son las más afectadas...

Son las más afectadas porque no tienen cómo pagar una consulta particular, no tienen cómo hacerse exámenes, ecografías y no saben cuál es el estado de sus bebés. Nosotros nos enteramos de cualquier complicación cuando ellas están a punto de dar a luz. Eso es muy peligroso. 

Si la mayoría de hospitales está colapsado ¿dónde se están atendiendo los partos? 

Como no hay servicios de salud de atención primaria disponibles, ha aumentado la cantidad de gestantes que van a dar a luz a los hospitales. Uno de los problemas es que hay menos personal para atenderlas. El personal mayor de 60 años y los que tienen comorbilidades están en sus casas porque son altamente vulnerables frente a la COVID-19. Por eso, ha disminuido aproximadamente en un 30% la cantidad de obstetras que está en servicio. Hemos pedido que se contrate más personal, pero los directores todavía no ven como prioridad la atención de los partos. 

Ahora que hay menos personal ¿se ha pensado en el trabajo conjunto con parteras tanto en ciudades como en las zonas rurales? 

En el Perú se ha reducido la participación de las parteras desde que se les excluyó de las normas para atender los partos incluso en las zonas rurales. Sin embargo, las parteras trabajan de la mano de las obstetras como promotoras. Ellas acompañan a las gestantes y avisan cuando ya van a dar a luz. Este acompañamiento resulta fundamental en este momento. 

¿Tienen las obstetras el Equipo de Protección Personal para hacer su trabajo durante la pandemia? 

Desde que el país se declaró en emergencia, los profesionales de la salud hemos tenido muchos problemas para contar con los Equipos de Protección Personal (EPP) por diferentes motivos. Al inicio, el Ministerio de Salud emitió normas erradas que excluían a las y los obstetras de la lucha contra la pandemia. Los equipos COVID-19 solo estaban conformados por médicos y enfermeras y solo a ellos se les dio EPP. Entonces empezaron a presentarse casos de obstetras contagiados con esta enfermedad. El primer caso fue una obstetra que trabajaba en el Hospital Sabogal. 

¿Esto sigue así?

Si bien se ha modificado la norma para que todos los profesionales de la salud estén protegidos, los hospitales conservan la idea inicial de que no todos deben recibir EPP. Esto ocasiona que en muchos establecimientos de salud los y las obstetras todavía no cuenten con el equipo de protección adecuado. 

¿El Colegio Nacional de Obstetras ha hecho un reclamo formal al Ministerio de Salud?

Sí, hemos pedido al Ministerio de Salud que se aseguren que llegue todo el equipo de protección a los servicios de salud y que se conformen grupos supervisión para que se distribuya correctamente.

¿Han tenido ya una respuesta?

Nos reunimos con el ministro Zamora el viernes 24 de abril. Él aceptó que hay un problema en la distribución de los equipos de protección personal. Por eso, se comprometió a conformar grupos de supervisión.

¿Los obstetras serán incluidos como parte de los profesionales en la primera línea de acción contra la COVID-19?

El Ministerio de Salud va a modificar la norma para incluirnos en el equipo COVID-19. El ministro Zamora reconoció que los y las obstetras estamos en la primera línea. Nos pidió apoyo porque vienen etapas muy difíciles. Hay más casos positivos de esta enfermedad y hay mujeres embarazadas positivas que debemos atender. La pandemia no detiene los partos. Las gestantes continúan con sus embarazos y van a los centros de salud a dar a luz. Los y las obstetras hemos continuado con nuestra labor a pesar de todas las carencias. 

Parto y COVID-19
- Todavía no hay suficiente evidencia de que una mujer embarazada puede transmitir el virus que causa COVID-19 a su feto o bebé durante el embarazo o el parto. Por ahora, no se ha detectado al virus en muestras de líquido amniótico o leche materna.
- Si se sospecha o se ha podido confirmar que la embarazada tiene la COVID-19, los trabajadores de la salud deben tomar todas las precauciones para reducir su riesgo de infección y el de terceros en la atención del parto.
- Todas las mujeres embarazadas, incluso cuando se sospeche o se haya confirmado que tienen COVID-19 deben recibir atención de alta calidad antes, durante y después del parto. Esto incluye atención de salud prenatal, neonatal, postnatal y mental.
- La OMS no aconseja que las embarazadas con COVID-19 sean sometidas a cesáreas. El tipo de parto debe determinarse de modo personalizado y de acuerdo con las preferencias de la mujer y las indicaciones obstétricas.
Fuente: OMS

¿Supone la COVID-19 un mayor riesgo para las mujeres embarazadas?

Se están investigando las consecuencias de la COVID-19 en las mujeres embarazadas. Todavía hay datos limitados, no hay pruebas de que corran mayor riesgo de enfermedad grave que la población en general. Sin embargo, debido a las transformaciones que experimentan sus cuerpos y sistemas inmunitarios, sabemos que las mujeres embarazadas pueden verse gravemente afectadas por algunas infecciones respiratorias. Es importante, por tanto, que tomen precauciones para protegerse y que informen al personal médico sobre eventuales síntomas (en particular, fiebre, tos o dificultad para respirar). Es necesario también que se le haga un seguimiento especial a las gestantes con COVID-19. Sin embargo, no es tan fácil porque no sabemos cuántas gestantes tienen la enfermedad en el país. El Ministerio de Salud tiene la cifra, pero no la ha hecho pública pese a que se la hemos pedido. 

Hay gestantes que no quieren dar a luz en los hospitales por temor a contagiarse de COVID-19 ¿Eso se está convirtiendo en otro problema?

Hay un grupo de gestantes que efectivamente no quieren ir a los centros de salud porque tienen miedo. Ya se han reportado partos domiciliarios y nos preocupa porque hay situaciones en las que el parto puede complicarse y las mujeres no tendrán a una profesional que las oriente. 

¿Se están atendiendo partos en postas de salud?

Sí, nuestra propuesta es precisamente que se atiendan los partos en los centros de salud de 24 horas. De esta manera, se descongestionarán los hospitales que ahora están desbordados. Hace una semana, el Ministerio de Salud emitió una norma que establece que los establecimientos que están en el primer nivel de atención deben colaborar en la contención de la pandemia. Por eso se están tratando de reestablecer la consultas de control de las gestantes (...) Nosotros estamos colaborando en la propuesta de cómo implementar esta atención en este contexto. Todavía no se puede restablecer toda la atención como era antes, pero sí vamos a hacer el monitoreo, el seguimiento, la atención y las visitas domiciliarias a gestantes de alto riesgo. Esto incluye que tenemos que identificar y referir a los hospitales los casos de riesgo o de sospechas de gestantes con COVID-19. 

Han reportado 83 obstetras contagiados de COVID-19 ¿La cifra podría ser mayor? 

Sí, lo más probable es que haya un subregistro. Nosotros tenemos cifras diarias que nos reportan los colegios regionales, pero sabemos que hay casos que no se están informando porque a los profesionales de salud los están cohibiendo o coaccionando para que no digan que han salido positivos en los exámenes de detección COVID-19. 

¿Se les está haciendo la prueba de descarte a todos los obstetras?

Esa es la disposición, pero no es la realidad. Los exámenes de descarte solo se hacen cuando el personal manifiesta algún síntoma o cuando ha tenido contacto con un paciente que ha dado positivo. Si bien se han corregido las primeras normas que nos excluyeron, todavía hay disposiciones que consideramos discriminatorias.

¿Qué casos han identificado?

Durante muchos años se contrató a personal de salud de Obstetricia por servicios no personales. Esta modalidad se conoce como “tercerización”. Estos profesionales no cuentan con beneficios ni seguro de salud. En esta situación urge que al menos cuenten con un seguro. Cualquier beneficio que el Estado  pueda dar no les corresponde por su tipo de contrato. En Perú, más de 4.000 obstetras tienen este tipo de contrato y están desprotegidas. A esto se suma que no tienen equipo de protección personal, no pasan por pruebas de descarte y no reciben el bono de 720 soles. Todo esto tiene que cambiar.

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