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Brasil anuncia su primera vacuna contra el dengue y proyecta producir 60 millones de dosis anuales

La llegada de la nueva vacuna podría representar una oportunidad para Perú de fortalecer su estrategia de inmunización y mitigar los efectos de futuros brotes.

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Imagen referencial de la vacuna contra el dengue elaborada por el Instituto Butantan en Brasil.
Divulgación

El Gobierno de Brasil anunció este martes el desarrollo de la primera vacuna contra el dengue producida íntegramente en el país, un avance clave en la lucha contra esta enfermedad que ha alcanzado cifras récord en los últimos años. A partir de 2026, la producción alcanzará las 60 millones de dosis anuales, destinadas a ser distribuidas en la red de salud pública.

La vacuna, de dosis única y con eficacia comprobada contra los cuatro serotipos del virus del dengue, será elaborada por el Instituto Butantan, un prestigioso centro de investigación biomédica en Brasil, en alianza con la empresa china WuXi Biologics. El proyecto cuenta con una inversión inicial de 1.260 millones de reales (aproximadamente 221 millones de dólares).

El anuncio fue realizado en una ceremonia oficial encabezada por el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y la ministra de Salud, Nísia Trindade. La funcionaria presentó el proyecto en un contexto político complejo, marcado por especulaciones sobre una posible reforma del gabinete en la que podría perder su cargo.

Una vacuna clave para enfrentar la crisis sanitaria

El dengue es una enfermedad viral transmitida por el mosquito Aedes aegypti y se ha convertido en un problema de salud pública en Brasil y otros países tropicales. En 2024, Brasil alcanzó una cifra récord de 6,65 millones de casos probables y registró 6.022 muertes, la cantidad más alta de decesos desde que se tiene registro.

Si bien en lo que va de 2025 se ha registrado una reducción del 30 % en los casos probables con respecto al mismo período del año anterior (402.000 casos hasta la fecha), algunas regiones continúan en situación crítica. Es el caso del estado de São Paulo, que declaró emergencia sanitaria tras reportar 200.000 casos probables entre enero y febrero, con 102 muertes confirmadas y otras 225 en investigación.

La crisis del dengue no se limita a Brasil. En países vecinos como Perú, la situación también es alarmante. En 2023, el país registró más de 270.000 casos y 423 muertes, convirtiéndose en la peor epidemia de dengue en su historia reciente.

El cambio climático, con temperaturas más altas y lluvias intensas, ha contribuido a la proliferación del mosquito transmisor, afectando especialmente al norte del país. La llegada de la nueva vacuna brasileña podría representar una oportunidad para Perú de fortalecer su estrategia de inmunización y mitigar los efectos de futuros brotes.

Un esfuerzo de inmunización sin precedentes

Para combatir la propagación del dengue, Brasil implementó en 2024 una campaña de vacunación con la vacuna desarrollada por la farmacéutica japonesa Takeda, conocida como Qdenga. Sin embargo, debido a la disponibilidad limitada de dosis, solo 3,3 millones de niños entre 10 y 14 años pudieron ser inmunizados.

Este año, el Ministerio de Salud ha adquirido nueve millones de dosis adicionales de la vacuna japonesa, con la posibilidad de incrementar la cantidad en el segundo semestre. No obstante, la producción nacional de la nueva vacuna de Butantan permitirá a Brasil contar con una fuente propia y masiva de inmunización, lo que representa un paso decisivo en la lucha contra el dengue.

La introducción de esta vacuna refuerza la estrategia de salud pública del país para frenar la incidencia de la enfermedad, reducir la mortalidad y mitigar el impacto del dengue en el sistema sanitario.

Con este avance, Brasil se posiciona a la vanguardia en la producción de vacunas contra enfermedades tropicales y fortalece su autonomía en la fabricación de inmunizantes clave para su población. Además, este desarrollo puede beneficiar a otros países de la región, como Perú, que podrían acceder a las dosis brasileñas para enfrentar su propia crisis sanitaria y mejorar la respuesta ante brotes futuros.