La responsabilidad que evita Repsol en la atención de animales enfermos

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La responsabilidad que evita Repsol en la atención de animales enfermos

A dos meses del derrame de petróleo en el mar de Ventanilla continúa la atención de animales silvestres afectados. Sin embargo, Repsol solo se ha comprometido a atender a aquellos que estén visiblemente manchados con el combustible, a través de un acuerdo que finaliza este mes y que no está obligado a renovar.

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El guanay se encuentra dentro de las especies afectadas por el derrame de petróleo. Foto: Ministerio del Ambiente.

Dieciséis días después del derrame de más de once mil barriles de petróleo frente al distrito de Ventanilla, en el Callao, la Refinería La Pampilla se comprometió a atender a los animales silvestres rescatados que presenten signos externos de haber sido contaminados con el hidrocarburo. Este fue uno de los veinticuatro compromisos acordados en el acta que también firmaron el Patronato del Parque de las Leyendas y la Administración Técnica Forestal y de Fauna Silvestre (ATFFS) Lima, una oficina del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor).

El acta de compromiso tiene como objetivo “recuperar, rehabilitar y reincorporar a sus hábitats, previa evaluación, a los animales afectados por el derrame de petróleo”; y para ello Repsol –operador de la refinería– brinda asistencia económica y técnica. A inicios de febrero, el Parque de las Leyendas reportó el fallecimiento de la mitad de los más de 200 animales rescatados, sin hacer público las cantidades por especímenes. En este contexto, surge la pregunta de qué sucede con los animales que no están manchados, pero que pueden encontrarse en malas condiciones como consecuencia del derrame. En ninguna de las cinco páginas del acuerdo se incluye información al respecto.

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Compromiso asumido por Repsol para la atención de animales empetrolados. Imagen: Serfor.

“Eso, en mi opinión, es un error porque el que no esté externamente empetrolado no significa que por dentro el animal no esté siendo afectado. Las consecuencias a largo plazo las vamos a vivir por años”, sostiene el médico veterinario Carlos Calvo. Entonces, ¿por qué se firmó un acuerdo sin considerar un aspecto tan importante como este? Solicitamos entrevistas a Repsol y al Serfor para plantear esta y otras dudas con relación al acuerdo y a la situación de los animales rescatados, pero ninguna aceptó.

Tampoco quisieron declarar los voceros del Patronato del Parque de las Leyendas, mientras no terminen de actualizar las cifras de la labor que vienen realizando. “Todos tenemos que dar una cifra exacta a los medios, porque imagínate: el Parque dice una cosa, el Serfor dice otra cosa… Es una desinformación total”, comentó el área de prensa.

Salud con Lupa solicitó al Serfor los registros de los animales silvestres rescatados y enviados al Parque de las Leyendas así como los reportes semanales sobre el estado de cada animal; sin embargo, la entidad pública argumentó que la información es reservada al estar vinculada a una investigación sancionadora.

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Negativa de brindar información sobre los especímenes atendidos en el Parque de las Leyendas. Imagen: Serfor.

Según expuso Calvo en una conferencia organizada por el Consejo Departamental La Libertad del Colegio de Ingenieros del Perú, las aves marinas, por ejemplo, se pueden contaminar de manera externa cuando tienen contacto con zonas empetroladas o, internamente, mediante la ingesta de agua u organismos con petróleo. Si hay animales en época reproductiva, las aves también pueden transmitir el hidrocarburo a sus huevos.

Aunque el ave no esté empetrolada externamente, puede haberse enfermado. La inhalación de petróleo causa daño pulmonar, y su ingesta afecta el aparato digestivo, dos de las consecuencias más inmediatas de la exposición a este combustible.  A ello se le puede sumar dificultades de coordinación para caminar o volar, disminución de la función renal, alteraciones en el hígado y páncreas, muerte celular de distintos órganos, anemia, daño al sistema inmune, entre otras afectaciones.

Un análisis que confirma el impacto

Hasta el 23 de febrero, de acuerdo a información brindada por el Serfor en el Congreso de la República, se recogieron 302 animales silvestres muertos de Playa Chica, Las Conchitas, Ancón, Cavero, Ventanilla, Santa Rosa y Chancay. A esta cifra se suman 159 especímenes rescatados que fallecieron en el Parque de las Leyendas. Así, quedaron 133 animales vivos en las instalaciones y dos fueron liberados. Por supuesto, se trata de una estadística incompleta. “De repente muchos murieron dentro del mar y ya no llegaron a las playas”, dijo la exdirectora ejecutiva del Serfor, Levin Rojas Meléndez.

La exfuncionaria, quien el tres de marzo presentó su renuncia “por motivos estrictamente personales”, también informó en la Comisión de Pueblos Andinos, Amazónicos, Afroperuanos, Ambiente y Ecología del Parlamento que estos 461 animales muertos incluyen tanto a los empetrolados como a los no empetrolados. En respuesta, y considerando el acuerdo que ya se había firmado, Repsol solicitó al Serfor que demostrara que la fauna silvestre ha sido afectada indirectamente como consecuencia del derrame.

Por esa razón, como se detalla en la intervención de Rojas Meléndez, se realizaron necropsias de los animales en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y la Universidad Peruana Cayetano Heredia. Los resultados demuestran que sus muertes fueron consecuencia del derrame, pese a no estar manchados de hidrocarburo. Con esta evidencia y considerando cómo ha reaccionado Repsol ante el desastre, el Serfor señaló que iniciará un proceso administrativo sancionador por causar la muerte a especímenes de fauna silvestre, una infracción muy grave que se sanciona hasta con cinco mil unidades impositivas tributarias; es decir, unos S/ 23 millones.

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Animal afectado por el petróleo en la playa de Barranca. Foto: Mario Segovia.

El Serfor, además, señaló que está calculando el número de animales afectados para iniciar el proceso sancionador, pese a que han pasado dos meses desde que ocurrió el derrame. La abogada Patricia Torres, de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental, explica que no es necesario tener la certeza de cuántos animales mueren para recién iniciar el procedimiento administrativo sancionador. “Lo que puede ocurrir en la práctica es que tú puedes generar una imputación por tantos individuos muertos y, si sobre el desarrollo resultan que mueren más individuos, puedes variar la imputación”, dice.

Mientras tanto, se han producido cambios de funcionarios y directivos en el Serfor. Entre ellos están Guillermo Ramos Bardalez, administrador Técnico Forestal y de Fauna Silvestre de Lima, y Jessica Gálvez-Durand, quien dejó de ser directora de Gestión Sostenible del Patrimonio de Fauna Silvestre tras recomendar el inicio del proceso sancionador contra Repsol.

Más animales afectados

A pesar de que el derrame de petróleo ocurrió al norte de Lima, en Ventanilla, en las playas del sur también se han visto animales silvestres varados. Ellos han aparecido no necesariamente con signos externos de petróleo, pero sí con señales de enfermedad o agotamiento; por ejemplo, en Punta Hermosa, Santa María, Asia, Puerto Viejo, Cerro Azul, San Pedro y San Bartolo.

En estas zonas viene apoyando la ONG Conservacción rescatando a las aves marinas, brindándoles atención veterinaria para estabilizarlas y coordinando su entrega al Serfor. Según explica el director de proyectos de esta organización, Carlos Calvo, solo en febrero han atendido a unos cincuenta animales que ha reportado la ciudadanía, como pelícanos y cormorán guanay, una especie productora de guano. “No podría decir si es más o menos de lo normal, porque no existe un sistema de monitoreo de varamientos a nivel nacional”, dice.

Si bien la atención se ha centrado en el impacto sobre los especímenes silvestres, Iselda Livoni,  activista de la Coalición por los Animales en el Perú (Colpa), explica que también se debería considerar la posible afectación en aquellos animales domésticos que viven en las zonas contaminadas con petróleo. Hace unas semanas, un grupo de pescadores de Chancay reportó que once perros, que vivían cerca al mar, se encontraban mal de salud con vómitos y diarrea.

La Veterinaria Prana, liderada por la médica Doris Reátegui, tomó muestras de ocho de ellos. Los resultados arrojaron que seis tenían anemia y trombocitopenia severa; es decir, plaquetas bajas. Debido a sus estados de gravedad, dos cachorras, llamadas Chimbotana y Tatiana, fueron llevadas a Lima para practicarles más exámenes y brindarles atención personalizada. A los demás se les está haciendo seguimiento y dando medicinas.

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Perritas rescatadas de Chancay a la espera de ser adoptadas. Foto: Veterinaria Prana.

“Es una presunta intoxicación. A nosotros como sociedad civil nos corresponde alertar y no afirmar. Era importante acudir a atender a los perros de Chancay porque están en la zona del derrame y realmente lo necesario hubiera sido que la empresa Repsol velara por estos animalitos que viven en esa zona de pescadores, comen esos pescados, etc.”, enfatiza Livoni.

La activista cuenta que al final todos han sido afectados, no solo los animales marinos y aves, sino los perritos, los pescadores, las familias que viven de la pesca. Ella cataloga la situación como “una cadena de desgracias que no tiene cuándo parar”, y dice que con apoyo de los vecinos han podido atender a los perritos comunitarios de Chancay.

Esfuerzos en las zonas reservadas

Solamente en la Zona Reservada de Ancón y en los islotes Grupo de Pescadores de la Reserva Nacional Sistema de Islas, Islotes y Puntas Guaneras, el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) reportó hasta el cinco de marzo haber recuperado 349 aves muertas y 78 vivas.  Las especies más afectadas son el guanay y el piquero peruano. El número solo es una muestra de todo el universo de animales silvestres rescatados que finalmente debe registrar el Serfor.

De acuerdo a información brindada por Deyvis Huamán, responsable de la Unidad Operativa Funcional de Monitoreo, Vigilancia y Control de la Dirección de Gestión de las Áreas Naturales Protegidas del Sernanp, existen más de 1600 aves empetroladas en las zonas reservadas. Sin embargo, los animales no pueden ser rescatados por encontrarse en zonas de difícil acceso dentro del mar o porque al hacerlo se generaría perturbación en sus colonias.

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En las zonas reservadas existen aves empetroladas que no pueden ser rescatadas. Foto: Ministerio del Ambiente.

En respuesta al derrame de petróleo, el Sernanp ha emprendido el rescate y recojo de animales, además del registro de hidrocarburo y limpieza de las zonas reservadas contaminadas. Estas tareas le cuestan a la institución entre 30 mil a 40 mil soles semanales, dice Huamán. El dinero se cubre con el presupuesto del Sernanp, el  Fondo Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Profonanpe) y las donaciones que viene recibiendo.

Deyvis Huamán cuenta, además, que las labores de rescate de animales han avanzando gracias al apoyo de la población y de organizaciones sin fines de lucro. Como se recuerda, en un primer momento, Repsol no fue capaz de evitar que el petróleo se extendiera en el mar. “Eso ha sido uno de los puntos más importantes y ha hecho que el petróleo llegue a las áreas protegidas y más allá”, dice.

La abogada Patricia Torres coincide en lamentar las demoras en la contención del derrame y en el rescate de animales. También explica que Repsol no se ha hecho responsable de toda la atención a los especímenes silvestres pues en gran parte de la cadena de rescate y atención han participado ciudadanos. “Muestra de ello es el número de voluntarios o especialistas que se han acercado a hacer esa labor de búsqueda y rescate, cuando en un inicio debía asumirlo Repsol”, detalla la abogada.

Repsol debía entregar, además, el plan de acción con las acciones que viene implementando e implementará en las áreas naturales protegidas para remediar la afectación por petróleo; sin embargo, hasta el momento no ha entregado una hoja de ruta detallada. Solo ha presentado documentación parcial sobre las actividades que realiza para recoger el hidrocarburo y atender a los animales, a través de las empresas que ha contratado como Aiuka, una consultora especializada en rescate de fauna, y el equipo Morikawa.

Los otros compromisos

Si bien el acuerdo firmado solamente hace referencia a animales silvestres con signos externos de petróleo, es importante que el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre informe cómo se ha venido atendiendo a los animales no empetrolados y si Repsol, finalmente, cubrirá también su recuperación.

El documento, además, indica que cuando hayan pasado diez días consecutivos sin ingresos de animales, se realizará una evaluación y cierre del proceso de recuperación de animales rescatados —a cargo de una consultora contratada por Repsol— para determinar qué  ocurrirá con los especímenes que se encuentren en el Parque de las Leyendas.

La empresa española también se ha comprometido a recoger el agua residual con hidrocarburo, residuos médicos y cadáveres de los especímenes como consecuencias de las atenciones de los animales. Y a cubrir la alimentación y equipos de seguridad del personal del Patronato del Parque de las Leyendas.

Para el rastreo y recuperación de los animales afectados, Repsol ha puesto a disposición del Serfor a sesenta personas. Sin embargo, esto y todos los demás puntos del acuerdo solo estarán vigentes hasta finales de marzo, fecha en que culmina el acuerdo, a menos que las tres partes involucradas —Repsol, el Serfor y el Patronato del Parque de las Leyendas— acepten renovarlo.

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