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Avifavir: la medicina rusa que compra América Latina pese a su poca evidencia para COVID-19

Desde julio se han iniciado acuerdos y contrataciones para la venta del antiviral ruso en al menos 7 países de América Latina. Pero una revisión sistemática a todos los estudios clínicos que respaldan su uso demuestra que la evidencia sobre su seguridad y eficacia es muy baja para tratar el nuevo coronavirus.

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Un laboratorio de Bolivia solicitó en julio que se le diera autorización para fabricar el antiviral en su territorio. Difusión

El Fondo de Inversión Directa de Rusia ha realizado acuerdos con siete países latinoamericanos para vender el medicamento antiviral Favipiravir (conocido con el nombre comercial Avifavir) como tratamiento contra el nuevo coronavirus. En un comunicado difundido el tres de julio aparecen Argentina, Bolivia, Ecuador, El Salvador, Honduras, Paraguay y Uruguay entre los países interesados en comprar miles de unidades de estos comprimidos. Además, el 14 de agosto, el Instituto de Salud Pública de Chile autorizó la importación de esta medicina rusa.

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El antiviral Favipiravir se convirtió en el primer medicamento en ser aprobado por el Ministerio de Salud de Rusia como una terapia contra el COVID-19 el pasado 29 de mayo. Según las autoridades sanitarias del país, tanto los ensayos clínicos como los datos del primer mes de uso hospitalario demostraron resultados positivos al usarlo en las etapas inicial y media de la enfermedad.

Sin embargo, una revisión exhaustiva del grupo de investigación Epistemonikos de todos los estudios clínicos que respaldan el uso de este fármaco muestra son de muy baja certeza para poder garantizar seguridad y eficacia contra el nuevo coronavirus.

¿Qué es el favipiravir y de dónde surge el interés por utilizarlo en COVID-19?

Favipiravir (nombre comercial Avifavir, Avigan, entre otros) es un fármaco antiviral desarrollado inicialmente para el tratamiento de la influenza severa y que ha sido empleado también contra el Ébola.

En la búsqueda de antivirales que funcionen para tratar COVID-19, este medicamento se ha sumado a la amplia lista de fármacos que en la actualidad se están probando en estudios clínicos. Favipiravir es un antiviral con acción in vitro contra el SARS-CoV-2.

Rusia e India son los mayores productores de este fármaco y han impulsado su uso en América Latina.

¿Qué nos dice hoy la evidencia sobre favipiravir en COVID-19?

El equipo de científicos de medicina basada en evidencia de Epistemonikos ha realizado una revisión sistemática de los estudios relacionados a favipiravir y el nuevo coronavirus. Según sus hallazgos, sólo hay dos pequeños ensayos clínicos aleatorizados que están evaluando favipiravir como tratamiento de pacientes con COVID-19. El resto de estudios no son muestras que siguen un método para conseguir resultados confiables de su seguridad y eficacia.

Por eso, hasta el momento la evidencia disponible sobre favipiravir es de muy baja certeza y no es posible establecer si es un medicamento efectivo para COVID-19.

Si bien existen estudios evaluando favipiravir en influenza y otras enfermedades que muestran que se trata de un medicamento con un perfil de seguridad favorable aún hay dudas sobre los efectos en el mediano y largo plazo. Además, se han reportado casos de complicaciones graves en pacientes con COVID-19 que recibieron favipiravir, como síndrome neuroléptico maligno o taquicardia ventricular, que requieren mayor investigación.

¿Se conocerá mejor evidencia en el futuro?

Sí. Ya existen al menos 44 ensayos controlados aleatorizados en curso, que evalúan el uso de favipiravir en pacientes con COVID-19, en especial en pacientes que requieren soporte ventilatorio o que presentan mayor gravedad.

¿Qué factores priorizan los médicos para recomendar un medicamento?

Hay decisiones que se toman incluso cuando no hay suficiente evidencia. Para que quienes toman decisiones lo hagan de la mejor manera posible, se deben poner los siguientes factores sobre la balanza: racionalidad científica, beneficios, riesgos y costos.

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