No “tenemos” que celebrar San Valentín

Hablemos de salud mental

No “tenemos” que celebrar San Valentín

Pocas cosas merecen más celebración que el amor y la amistad. Sin embargo, San Valentín llega con una presión social que detona distintas emociones en cada persona.

Alvaro Valdivia

Por Álvaro Valdivia Pareja

Psicólogo clínico y suicidólogo
SanValentin
Shutterstock

Los historiadores no se han puesto de acuerdo en el origen del día de San Valentín, pero eso no importa. En nuestras historias personales el Día de San Valentín comienza a existir al mismo tiempo que nuestra conciencia romántica. De pronto, el 14 de febrero se convierte en el día en el que tenemos que ser extra expresivos o cariñosos, el día en el que tenemos que comprar rosas y chocolates, aunque nunca lo hayamos hecho. O, quizás, el día en el que debemos olvidar los problemas recurrentes con nuestras parejas y subir una foto sonriente a las redes sociales. O, peor aún, el día en el que aceptas salir con esa persona que sabes que no te gusta con tal de no estar solo. Porque en San Valentín “no se puede” estar solo.

Sé que no todas las personas ven el día de San Valentín como lo acabo de describir. Para muchos, esta fecha es una simple excusa de alegría y celebración. Y, en esos casos, está bien. Pero, para muchos otros, la existencia de un “día del amor y la amistad” puede detonar emociones complejas. Por eso, aunque la publicidad y la emoción colectiva digan lo contrario, es recomendable dejar espacio para experiencias personales. No porque el calendario lo diga, todos sentiremos lo mismo el 14 de febrero. Quizás quienes no tienen pareja se sientan más solos en este día o, quienes estén en una relación insatisfactoria, sientan la presión de pretender que todo está bien. Hasta puede ser que San Valentín sea un día que nos recuerde eventos traumáticos vividos con una pareja anterior.

Sin importar cual sea nuestro vínculo con esta celebración, es importante comprender que puede ser un día muy distinto para cada persona. Por ello, aquí van cinco ideas sobre San Valentín que me gustaría compartir:

  1. No es necesario que celebres si no te provoca, si no tienes dinero, si crees que es solo una fecha comercial, si sientes que no es genuino. Conversa con tu pareja, conversa con tus amigos y decide hacer lo que te haga sentir mejor, pues la presión social y comercial sobre esta fecha puede generar altísima tristeza y/o ansiedad. Es normal. Por ello, no te expongas a hacer algo que no te provoque.
  2. Si te gusta celebrar, y tienes con quien hacerlo (y a quien le guste también), ¡hazlo! Pasa una linda tarde, siéntete feliz y compártelo con quien desees. Es totalmente válido.
  3. Si es una fecha que activa en ti depresión, ansiedad, recuerdos de trauma o incluso ideación suicida, no te expongas a situaciones que te puedan afectar más. Sería una buena opción no ver redes sociales, y quizá elaborar un plan de actividades estructuradas que te permitan sobrellevar el día. Es mejor prevenir una posible crisis que afrontarla de manera súbita sin precaución.
  4. Respeta todas las opiniones sobre San Valentín, y, sobretodo, no invalides las emociones distintas a las tuyas, sean las que sean. Respeta la alegría, tristeza, indiferencia, o cualquier otra emoción que distintas personas tengan.
  5. Si te sirve: es sólo un día. Piensa en ello: solo un día.

Álvaro Valdivia Pareja es psicólogo clínico. Fundador y director de Sentido - Centro Peruano de Suicidología y Prevención del Suicidio. Autor del libro Suicidología (2015). Escribe la columna "Reflexiones en cuarentena" dos veces al mes.

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