En el Perú, donde cada 39 minutos una mujer o niña es violada, el Congreso avanza a toda velocidad en el recorte de derechos. Una alianza de legisladores, iglesias y colectivos ultraconservadores impulsa 30 proyectos que restringen libertades de mujeres y personas LGBTIQ+. Seis de ellos, ya convertidos en ley, limitan el aborto terapéutico, niegan la identidad de las personas trans y desmontan políticas de igualdad de género. Frente a ese retroceso, feministas y organizaciones por la diversidad resisten en las calles, los tribunales y las redes.